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Bolsas en pacientes jóvenes: cómo saber cuándo la cirugía es la mejor opción

Entre las personas jóvenes, tener bolsas es una preocupación cada vez más frecuente y, por tanto, también es cada vez más frecuente que acudan a nuestra consulta por esta razón. A diferencia de lo que muchas personas creen, su aparición no siempre está relacionada con el cansancio, el envejecimiento o los malos hábitos. En muchos casos, tienen un origen anatómico y hereditario, y por eso, los tratamientos estéticos convencionales no siempre ofrecen una solución duradera.

En este contexto, la cirugía específica de bolsas puede ser la opción más eficaz, siempre que exista un diagnóstico acertado y esté correctamente indicada y elaborada.

En Clínica Vómer, la Dra. Beatriz Albarracín Arjona es especialista en patología de párpados y tejidos periorbitarios, lo que garantiza un abordaje preciso, seguro y respetuoso con la anatomía de cada paciente.

¿Por qué aparecen bolsas en personas jóvenes?

En pacientes jóvenes, las bolsas palpebrales no suelen deberse a flacidez cutánea ni a un exceso de piel.

Lo más habitual es que estén causadas por predisposición genética, estructura ósea o anatomía del tercio medio facial, que hacen que la grasa de la bolsa se hernie sobre el reborde infraorbitario.

La bolsa no es un “signo de edad”, sino una característica estructural.

¿Por qué muchos tratamientos estéticos no funcionan en pacientes jóvenes?

En pacientes jóvenes con bolsas reales, algunos tratamientos habituales pueden resultar insuficientes o incluso contraproducentes:

  • Cremas y cosméticos: mejoran la calidad de la piel, pero no actúan sobre la grasa.
  • Ácido hialurónico: puede disimular el hundimiento de la ojera, pero no elimina la bolsa y, en algunos casos, la acentúa.
  • Radiofrecuencia o láser: tratan la flacidez de la piel, pero no la laxitud ligamentosa ni la bolsa grasa. 
  • Tratamientos “exprés”: no corrigen la causa anatómica.

Es fundamental distinguir entre ojera (hundimiento), bolsa (exceso de grasa) y combinaciones de ambas, algo que solo puede hacerse con una valoración especializada.

¿Cuándo la cirugía de bolsas es la mejor opción?

La cirugía está especialmente indicada en pacientes jóvenes cuando:

  • Existen bolsas visibles incluso en reposo.
  • Los tratamientos no quirúrgicos no han dado resultado.
  • El paciente busca un cambio definitivo y natural.
  • Ya existen bolsas a una edad temprana, por encima de los 25-30 años y familiares con bolsas llamativas.
  • Antes de que la bolsa se acompañe de un exceso llamativo de piel que haya que tratar. 

¿Qué tipo de cirugía se utiliza en pacientes jóvenes?

En pacientes jóvenes, la técnica más utilizada es la blefaroplastia inferior transconjuntival, ya que permite tratar las bolsas palpebrales de forma precisa y conservadora, respetando al máximo la anatomía y la expresión natural del rostro. El acceso se realiza desde el interior del párpado inferior, lo que implica una ausencia de cicatrices visibles en la piel y una mejor integración estética del resultado.

Al no ser necesario retirar piel, se mantiene la calidad cutánea y la tensión natural del párpado, evitando el aspecto operado o artificial. Además, disminuimos el riesgo de pigmentaciones y otros estigmas de la cirugía. Esto se traduce en resultados discretos, armónicos y duraderos, especialmente adecuados para pacientes jóvenes con buena elasticidad de la piel.

La recuperación es muy rápida gracias a que accedemos a la bolsa a través de una mucosa y no dañamos la piel. De esta forma, el paciente tiene menor inflamación y solo molestias leves en la mayoría de los casos, lo que permite una reincorporación temprana a la vida cotidiana. 

La cirugía de bolsas o blefaroplastia inferior, suele combinarse con técnicas complementarias, como la redistribución de la grasa orbitaria o el lipofilling, para mejorar la transición entre el párpado y la mejilla. Esto da un resultado completamente natural y equilibrado.

¿Cambia la expresión del rostro?

Una de las principales preocupaciones de los pacientes jóvenes es “no parecer otra persona”.

Cuando la cirugía está bien indicada y correctamente ejecutada, no se altera la forma del ojo, no aparece el efecto de mirada “operada” y se consigue una expresión descansada y favorecida. 

El resultado que buscamos es un aspecto natural y armónico. En pacientes jóvenes realizamos una la cirugía diferente, adaptada a sus necesidades, no buscamos rejuvenecer de forma artificial, sino cambiar un rasgo que podría no estar presente.

Cómo es la recuperación tras la cirugía de bolsas

La recuperación suele ser rápida y bien tolerada:

  • Inflamación leve o moderada los primeros días.
  • Posibles hematomas transitorios.
  • Incorporación a la vida social en 7–10 días, según el caso.
  • Resultados visibles de forma temprana, con mejora progresiva.

Al no existir incisión cutánea, el postoperatorio suele ser más cómodo que en otras cirugías palpebrales.

Si tienes cualquier duda, consulta o quieres concertar una cita con la Dra. Beatriz Albarracín Arjona, puedes ponerte en contacto con nosotros.

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